Existen muchos métodos anticonceptivos. Preservativos, píldoras, anillos vaginales, diafragmas, DIU, implantes, parches… ¿Pero cuál elegir? El mismo método no es recomendable para todas las personas y circunstancias o etapas de la vida.
Así que lo mejor es informarse para encontrar, con el asesoramiento correspondiente, el método más idóneo y eficaz para cada caso. Un uso incorrecto puede no funcionar y comportar perjuicios para la salud.
Métodos anticonceptivos naturales para prevenir el embarazo
Se fundamentan en la abstinencia periódica y son los menos seguros de todos. Funcionan identificando los días fértiles y señalando los días en que se pueden mantener relaciones sexuales sin riesgo de embarazo.
- El método Ogino o “del calendario” consiste en calcular el día de la ovulación y abstenerse de tener relaciones varios días antes, durante y después de que esta se produzca. Antes de aplicar este método, se debe mantener un detallado registro de la duración de los ciclos, por lo menos durante un año, y hay que tener en cuenta que no es un método fiable para mujeres de ciclos menstruales irregulares.
- Otros métodos naturales son el de la temperatura basal, con el que se mide la temperatura a diario para registrar las elevaciones de temperatura que siguen a la ovulación; y el de inspección del moco cervical, que en el momento más fértil es una secreción profusa, más fluida y transparente.
La eficacia de estos métodos depende de la habilidad de cada persona y no se consideran, en general, muy seguros.
Los métodos de barrera
Estos métodos anticonceptivos impiden el paso de los espermatozoides hacia el útero. Estos son el preservativo y el diafragma.
- El preservativo resulta eficaz para prevenir embarazos y como protección frente a enfermedades de transmisión sexual (ETS). El masculino es una funda muy fina de látex que se coloca sobre el pene en erección. Cuando se eyacula, el esperma queda en el extremo cerrado, evitando el paso del semen a la cavidad vaginal.
- El preservativo femenino es una funda de un solo uso realizada en un plástico muy fino, pero muy resistente (poliuretano) que se presenta lubricado con una sustancia a base de silicona. Recubre las paredes de la vagina y también la vulva.
- El diafragma es un capuchón de látex flexible que se coloca en el fondo de la vagina, cubriendo por completo el cuello del útero, y que impide el paso de los espermatozoides. Tiene que ir acompañado de espermicida. El personal sanitario debe aconsejar cuál es el tamaño más adecuado y enseñar a la mujer a colocárselo.
Este último método anticonceptivo no se recomienda a las mujeres que tienen tendencia a las infecciones de las vías urinarias. Por su parte, el uso de espermicidas solos tiene una menor eficacia.
Se pueden encontrar en forma de óvulos vaginales y cremas y se aplican unos diez minutos antes de la penetración. Son sustancias químicas que impiden la movilidad del espermatozoide y acortan su vida media, pero tienen un tiempo limitado de seguridad y, si se realiza más de un coito, deben aplicarse de nuevo.
Los métodos anticonceptivos orales
Los anticonceptivos orales tienen una eficacia del 99 % en la prevención del embarazo. Las denominadas “píldoras anticonceptivas” se toman en grageas y la mayoría de ellas contiene estrógenos y progestina, dos hormonas que inhiben la ovulación y engrosan la mucosa cervical, que bloquea el esperma e impide que los espermatozoides fecunden los óvulos.
Existen diversos tipos:
- Combinada. Se compone de estrógeno y progestina. Por lo común, se toma durante 21 o 22 días consecutivos, seguidos de 6 o 7 en que se prescinde de ella, aunque también hay presentaciones con 28 comprimidos, sin paradas entre ciclo y ciclo.
- La “minipíldora” contiene solo una hormona (gestágeno). Está indicada en aquellas mujeres que toleran mal los estrógenos o que tienen alguna contraindicación médica para su uso.
- De emergencia o “píldora del día después”. No debe utilizarse de forma habitual, sino que solo es recomendable en casos inesperados en los que no se ha utilizado ningún anticonceptivo o se ha empleado mal. Por lo general, debe tomarse una dosis dentro de las primeras 72 horas desde el momento en que se mantuvieron relaciones.
Los métodos anticonceptivos son un desarrollo innovador para prevenir embarazos y proteger frente a enfermedades de transmisión sexual. Algunos aportan beneficios adicionales, como la mejora de la piel y la regulación del ciclo menstrual. Cada alternativa tiene efectos y beneficios diferentes, por lo que es importante consultar con un profesional de la salud cuál es la más adecuada según las necesidades.


