Los pólipos de colon son frecuentes, muchas veces no dan síntomas y su detención precoz permite prevenir el cáncer colorrectal. Un pólipo es una parte de tejido adicional que crece dentro del cuerpo. En el caso de los pólipos de colon, crecen en el intestino grueso o colon. La mayoría de pólipos no son peligrosos, pero ciertos pólipos pueden convertirse en cancerosos o ya ser cáncer, según datos de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
Como medida de seguridad, los médicos extirpan los pólipos y los examinan. Los pólipos pueden ser extirpados cuando un médico examina el interior del intestino grueso durante una colonoscopia.
Cualquier persona puede tener pólipos, pero algunas tienen más probabilidades que otras. Algunos indicadores que muestran una mayor probabilidad de padecerlos como sangre en la ropa interior o el papel higiénico después de evacuar, sangre en las heces o estreñimiento o diarrea que perdura más de una semana.
Sin embargo, en muchos casos no provocan síntomas. La detección precoz es una de las herramientas más eficaces para prevenir el cáncer colorrectal. Seguir los programas de cribado recomendado es una medida de salud pública con beneficios demostrados. Ante cualquier duda, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
Factores de riesgo
Existen evidencias de que el estilo de vida influye en el desarrollo de pólipos en el colon. El estudio Risk Factors for Advanced Colonic Neoplasia and Hyperplastic Polyps in Asymptomatic Individuals publicado en la revista especializada JAMA en 2003 sentó las bases para identificar estos riesgos.
El objetivo pasaba por identificar qué características de estilo de vida, demográficas y clínicas se relacionaba con u mayor riesgo de lesiones preocupantes. En él, participaron 3.121 personas asintomáticas de entre 50 y 75 años. Todos se sometieron a colonoscopia completa con cribado de cáncer colorrectal.
Encontraron factores vinculados con mayor riesgo de neoplasias avanzadas:
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal (primer grado), lo que se asoció a un riesgo significativamente mayor para neoplasias avanzadas.
- Tabaquismo, que aumentó claramente el riesgo comparado con no fumadores
- Consumo moderado a alto de alcohol, también asociado con mayor probabilidad de lesiones avanzadas.
A su vez, encontraron factores asociados a una menor probabilidad de padecer pólipos de colon.
- Mayor ingesta de fibra (especialmente cereal)
- Mayor consumo de vitamina D
- Uso cotidiano de fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs)
Además, variantes como el índice de masa corporal y el nivel de colesterol mostraron una asociación fuerte con lesiones avanzadas una vez ajustadas por otros factores.
El estudio sugiere que, incluso en personas sin síntomas, ciertos comportamientos y antecedentes clínicos se asocian con un mayor riesgo de pólipos avanzados o lesiones precancerosas.
Esto respalda la importancia de programas de cribado sistemático (colonoscopias) en población asintomática a partir de los 50 años y de considerar factores de riesgo en recomendaciones sanitarias.
Prevalencia de carcinoma
En un estudio más reciente publicado en Journal of Translational Medicine en abril de 2024, buscó determinar cuán comunes son distintos tipos de pólipos colorrectales en una publicación de pacientes e identificar los factores de riesgo asociados con carcinoma in situ (CCS) y pólipos neoplásticos (aquellos con potencial de progresar a cáncer).
Para el estudio, 2.329 pacientes se sometieron a colonoscopia entre enero de 2018 y mayo de 2023. En total se analizaron 3 550 pólipos con distintos tipos de morfologías patológicas.
Los resultados señalaron que el 76,99% de los pacientes presentaron pólipos neoplásicos, 44,31 % tenían adenomas avanzados (mayores o más riesgosos). El tipo más común fue el adenoma tubular (60,15 %). Con todo, la prevalencia de carcinoma in situ fue aproximadamente de 3,9%.
Estudios multivariados mostraron que las siguientes características aumentan el riesgo:
- Pólipos de mayor tamaño (≥ 1,0 cm): 8 veces más probabilidad de CCS comparado con pólipos < 1,0 cm.
- Presencia de 3 o más pólipos: 2 veces mayor riesgo de CCS.
- Depósito de huevos de esquistosoma: riesgo aumentado asociado a esta condición infecciosa.
- Niveles más altos de marcadores tumorales CA724 y CA211: asociados con mayor riesgo de carcinoma in situ.
Este estudio respalda una idea clave que también se observa en la evidencia clínica: no todos los pólipos tienen el mismo riesgo, y características como tamaño y número de pólipos ayudan a identificar a las personas que podrían necesitar vigilancia más estrecha o tratamientos tempranos para prevenir el desarrollo de cáncer colorrectal.
Extracción de pólipos de colón
Una revisión sistemática publicada en BMC Gastroenterology destaca que la extracción completa de pólipos puede verse influenciada por distintos factores técnicos y de paciente.
La extracción se realiza durante la colonoscopia, el procedimiento más habitual para revisar el colon. Estudios muestran que la extracción reduce hasta un 90% la incidencia de cáncer colorrectal en pacientes con pólipos detectados.
La extracción completa es clave: pólipos no removidos totalmente pueden evolucionar con el tiempo. La tasa de recurrencia de pólipos tras extracción completa varía según el tipo de pólipo y la vigilancia, pero suele estar entre 10–30 % a 3–5 años.
La recurrencia de pólipos tras su eliminación también ha sido objeto de investigación, y algunos factores como la edad y antecedentes familiares se han identificado como asociados a este riesgo.
Con todo, hay que tener en cuenta que los pólipos son mayoritariamente benignos, aunque existe la posibilidad de que se transformen en tumor maligno a largo. Es necesario seguir los cribados y consultar a un médico en caso de que se perciban síntomas.


