La crisis de fertilidad masculina está en el punto de mira de los científicos. Las investigaciones más recientes y los más extensos metaanálisis avalan datos sobre un declive drástico y acelerado de la fertilidad masculina a nivel mundial.
Uno de los estudios más relevantes en esta investigación es el liderado por el Dr. Hagai Levine y la Dra. Shanna Swan, reconocida mundialmente por sus hallazgos sobre la crisis de la fertilidad masculina, que apuntaba que la concentración de espermatozoides ha disminuido un 51,6% entre 1973 y 2018 en hombres de todo el mundo.
El estudio, publicado en Human Reproduction Update (2022) bajo el título Temporal trends in sperm count: a systematic review and meta-regression analysis of samples collected globally in the 20th and 21st centuries, señala que, en 1973, la concentración media era de 101,2 millones de espermatozoides por mililitro; para 2018, esta cifra había caído hasta 49 millones por mililitro.
Además, el recuento total de espermatozoides por eyaculación sufrió una caída aún más severa, con un descenso del 62,3% en el mismo periodo, pasando de 335,7 millones a 126,6 millones de espermatozoides. Tal ha sido la caída, que algunos medios y expertos han empezado a usar el término «espermagedón».
Pero ¿a qué se debe toda esta caída? ¿Y puede frenarse? Los investigadores lo atribuyen a un conjunto de causas como los disruptores endocrinos, los microplásticos o la vulnerabilidad prenatal. En este artículo te explicamos todas las teorías de los expertos y cuáles son las perspectivas de la ciencia ante esta crisis de fertilidad.

