Los hombres acarrean sus propios tabúes en cuanto su sexualidad y cuerpo. La presión por tener un cuerpo perfecto, la influencia de la publicidad y las redes sociales, y la intención de llevar una vida sana llevada al extremo pueden acabar generando un trastorno. Este lleva el nombre de “trastorno dismórfico muscular”, una afección mental que se caracteriza por una preocupación obsesiva por tener un cuerpo musculoso y por la percepción distorsionada de la propia imagen corporal, un conjunto de síntomas también conocidos como “vigorexia”.
Según un informe del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, unas 700.000 personas podrían tener vigorexia en España. El perfil más común del también denominado “complejo de Adonis” es el de un hombre de entre 18 y 35 años.
Consecuencias físicas y psicológicas
Este trastorno puede acarrear problemas de salud física, como lesiones musculares y problemas cardíacos y renales. También genera problemas de salud mental, como ansiedad, depresión y aislamiento social, y dificulta las relaciones personales y laborales.
Señales de alerta
El primer indicio de este trastorno se presenta cuando los pacientes empiezan a priorizar ir al gimnasio, una actividad que acaba afectando a toda su vida diaria. Los síntomas típicos son evitar reuniones sociales para no romper la dieta o rutina, y mostrar un rechazo creciente a su propio cuerpo.
Cómo salir de la vigorexia
Salir del bucle de este trastorno dismórfico muscular es complicado. La recuperación es un proceso gradual que requiere tiempo y esfuerzo. Para dejar atrás este trastorno, se necesita un enfoque multifacético:
- Asistencia psicológica: Trabajar con un terapeuta especializado en imagen corporal y trastornos alimentarios.
- Supervisión médica: Evaluación de la salud general y posible tratamiento para ansiedad o depresión. Un nutricionista puede guiar hacia una dieta saludable.
- Cambiar patrones de comportamiento: Establecer rutinas realistas de ejercicio y alimentación.
- Limitar la exposición a redes sociales: Reducir la influencia de cuerpos idealizados y rodearse de entornos positivos.
- Fomentar hábitos saludables: Actividades físicas agradables, descanso adecuado y prácticas relajantes como yoga o meditación.
Los esteroides
Los esteroides anabólicos androgénicos son sustancias sintéticas derivadas de la testosterona. Aunque tienen usos médicos legítimos, su uso indebido para aumentar masa muscular puede causar graves problemas cardiovasculares, alteraciones hormonales y efectos físicos perjudiciales tanto en hombres como en mujeres.


