El ácido úrico es una de las sustancias que suele evaluarse en una analítica rutinaria, pero no su función no es tan conocida. El ácido úrico es una sustancia que se forma cuando el organismo descompone las purinas, compuestos presentes de forma natural en el cuerpo y en algunos alimentos.
Se habla de ácido úrico alto o hiperuricemia cuando los niveles en sangre superan los valores de referencia, habitualmente por encima de 7 mg/dL en hombres y de 6 mg/dL en mujeres, aunque los rangos pueden variar según el laboratorio. Cuando se acumula en exceso, puede formar cristales de urato en las articulaciones y favorecer la aparición de gota o cálculos renales.
Muchas personas descubren que tienen el ácido úrico alto tras una analítica rutinaria y se preguntan si deben preocuparse o modificar su alimentación. La respuesta depende de los niveles detectados, de la presencia de síntomas y de otros factores de salud.
Hay que recordar que un resultado aislado en una analítica no permite establecer un diagnóstico. La interpretación de la hiperuricemia debe realizarse junto con la historia clínica, los síntomas y el resto de los parámetros analíticos.
Qué es el ácido úrico y que valores son altos
El ácido úrico es un producto de desecho generado durante la degradación de las purinas. Normalmente circula por la sangre, llega a los riñones y se elimina a través de la orina.
Cuando el organismo produce demasiado ácido úrico o los riñones no logran eliminarlo adecuadamente, sus niveles aumentan en la sangre.
Valores de referencia orientativos
| Resultado | Valor aproximado |
|---|---|
| Bajo | Menos de 2 mg/dL |
| Normal en mujeres | 2,4-6 mg/dL |
| Normal en hombres | 3,4-7 mg/dL |
| Alto | Más de 7 mg/dL (orientativo) |
Los laboratorios pueden emplear intervalos de referencia ligeramente diferentes.
Tener el ácido úrico alto no significa necesariamente que exista una enfermedad. De hecho, muchas personas con hiperuricemia nunca desarrollan síntomas. Sin embargo, el riesgo aumenta cuanto más elevados y persistentes sean los niveles.
¿Qué es la hiperuricemia?
El término médico utilizado para describir niveles elevados de ácido úrico es hiperuricemia. Puede producirse por dos mecanismos principales:
- Exceso de producción de ácido úrico.
- Disminución de su eliminación por el riñón.
En la práctica, ambos mecanismos pueden coexistir. La hiperuricemia es relativamente frecuente y se relaciona con factores como:
- Obesidad.
- Síndrome metabólico.
- Diabetes tipo 2.
- Hipertensión arterial.
- Enfermedad renal crónica.
- Consumo elevado de alcohol.
No todas las personas con hiperuricemia desarrollarán gota, pero sí aumenta la probabilidad de que aparezcan complicaciones con el paso del tiempo.
Síntomas del ácido úrico alto y la gota
Una de las particularidades de la hiperuricemia es que puede permanecer asintomática durante años.
Cuando no produce síntomas
Muchas personas presentan niveles elevados en una analítica sin notar ninguna molestia. En estos casos, el hallazgo suele ser casual durante una revisión médica o un hemograma con bioquímica.
Cuando aparecen síntomas
Los problemas comienzan cuando los cristales de urato se depositan en determinadas zonas del organismo. La manifestación más conocida es la gota, una enfermedad inflamatoria articular causada por el depósito de estos cristales.
Los síntomas suelen aparecer de forma brusca e incluyen:
- Dolor intenso en una articulación.
- Hinchazón.
- Enrojecimiento.
- Sensación de calor local.
- Dificultad para mover la articulación.
- El dedo gordo del pie: la localización clásica
La articulación de la base del dedo gordo del pie es una de las zonas más afectadas. Sin embargo, también pueden verse afectadas zonas como tobillos, rodillas, muñecas, codos y dedos de las manos.
Los ataques suelen comenzar durante la noche y alcanzar su máxima intensidad en pocas horas.
Ácido úrico y riñón
Cuando la concentración de ácido úrico es elevada durante mucho tiempo, también puede favorecer cálculos renales de ácido úrico, deterioro de la función renal en algunos pacientes y acumulación de cristales en el aparato urinario.
¿Por qué sube el ácido úrico?
Existen numerosas causas que pueden explicar una elevación de los niveles.
- Alimentación rica en purinas: las purinas presentes en algunos alimentos pueden aumentar la producción de ácido úrico. Entre los alimentos con mayor contenido destacan vísceras, algunos mariscos, determinados pescados azules, carnes procesadas.
- Consumo de alcohol: el alcohol reduce la eliminación renal del ácido úrico y favorece su acumulación. La cerveza merece una mención especial porque contiene compuestos derivados de la levadura que aportan purinas.
- Bebidas azucaradas con fructosa: la fructosa puede incrementar la producción de ácido úrico. Por ello, las bebidas refrescantes azucaradas se consideran uno de los factores dietéticos más relacionados con la hiperuricemia.
- Sobrepeso y obesidad: el exceso de peso aumenta el riesgo de desarrollar hiperuricemia y gota. Además, suele asociarse a otros factores metabólicos que favorecen niveles elevados.
- Enfermedad renal: los riñones son responsables de eliminar la mayor parte del ácido úrico. Cuando su función disminuye, los niveles sanguíneos pueden aumentar.
- Factores genéticos: algunas personas tienen una predisposición hereditaria que afecta al metabolismo o eliminación del ácido úrico.
- Alimentos que suben el ácido úrico: la alimentación es uno de los aspectos que más interés genera entre quienes reciben un diagnóstico de hiperuricemia.
Tabla de alimentos que conviene limitar
| Alimentos | Recomendación |
|---|---|
| Vísceras (hígado, riñones, sesos) | Limitar o evitar |
| Marisco | Reducir consumo |
| Anchoas, sardinas y arenques | Moderar |
| Carnes rojas frecuentes | Reducir |
| Embutidos | Limitar |
| Alcohol, especialmente cerveza | Reducir al máximo |
| Refrescos azucarados | Evitar |
| Productos ricos en fructosa añadida | Limitar |
¿Qué no comer con el ácido úrico alto?
No existe una lista universal de prohibiciones absolutas para todos los pacientes. Sin embargo, suele recomendarse reducir especialmente:
- Vísceras.
- Mariscos.
- Cerveza.
- Bebidas azucaradas.
- Exceso de carnes rojas.
La dieta debe adaptarse a la situación clínica y objetivos de cada persona.
Alimentos que ayudan a bajarlo
Ningún alimento elimina por sí solo el exceso de ácido úrico, pero algunos patrones dietéticos parecen asociarse con mejores niveles de ácido úrico.
- Frutas y verduras: la mayoría de frutas y verduras pueden incluirse dentro de una alimentación equilibrada para la hiperuricemia.
- Lácteos bajos en grasa: diversos estudios han observado una asociación entre el consumo de lácteos bajos en grasa y un menor riesgo de gota.
- Cereales integrales: pueden formar parte de una dieta equilibrada orientada al control metabólico y al mantenimiento del peso.
- Agua e hidratación: una hidratación adecuada favorece la eliminación renal del ácido úrico. Para muchas personas, aumentar el consumo de agua es una de las medidas más sencillas y útiles.
Patrón mediterráneo
La dieta mediterránea se alinea con muchas de las recomendaciones habituales para controlar la hiperuricemia. Las verduras y la fruta junto a las legumbres son pilares de ambas dietas. Además, se deben consumir menos ultraprocesados y menos bebidas azucaradas.
Ácido úrico y el tomate
Algunas investigaciones observacionales han explorado una posible relación entre el consumo de tomate y episodios de gota en determinados pacientes. Sin embargo, las principales guías clínicas no consideran actualmente que el tomate deba evitarse de forma sistemática en personas con ácido úrico alto.
Para la mayoría de pacientes, el tomate puede formar parte de una dieta saludable y equilibrada. La decisión de limitarlo debería valorarse individualmente si una persona identifica una relación consistente entre su consumo y la aparición de brotes.
Cómo bajar el ácido úrico
La estrategia dependerá de la magnitud de la hiperuricemia, la presencia de síntomas y el riesgo de complicaciones.
- Seguir una dieta baja en purinas: reducir los alimentos más ricos en purinas puede ayudar a disminuir los niveles. La mejora suele ser moderada, pero contribuye al control global de la enfermedad.
- Mantener una hidratación adecuada: beber suficiente agua favorece la eliminación renal del ácido úrico.
- Alcanzar un peso saludable: la pérdida de peso en personas con sobrepeso puede contribuir a mejorar los niveles y reducir el riesgo de gota. Es importante evitar dietas extremas o ayunos prolongados, ya que pueden producir el efecto contrario.
- Reducir el alcohol: especialmente, cerveza, licores y consumo excesivo de vino.
- Revisar otros factores metabólicos: la hipertensión, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico suelen formar parte del abordaje integral de la hiperuricemia.
¿Cuándo hace falta medicación?
Algunas personas requieren tratamiento farmacológico para reducir el ácido úrico. La decisión depende de factores como:
- Episodios recurrentes de gota.
- Presencia de tofos.
- Niveles persistentemente elevados.
- Enfermedad renal.
- Cálculos urinarios.
Solo un médico puede determinar cuándo está indicado iniciar tratamiento.
Dieta baja en purinas: ejemplo de alimentos recomendados
| Grupo de alimentos | Opciones habituales |
|---|---|
| Frutas | Manzana, pera, naranja, melocotón |
| Verduras | Tomate, lechuga, calabacín, zanahoria |
| Proteínas | Pollo magro, huevos, legumbres en cantidades adecuadas |
| Lácteos | Yogur natural, leche, queso fresco |
| Bebidas | Agua, infusiones sin azúcar |
Ácido úrico bajo: qué significa
Aunque recibe menos atención, el ácido úrico bajo también aparece con frecuencia en las analíticas. Puede relacionarse con:
- Determinados medicamentos.
- Algunas enfermedades hepáticas.
- Alteraciones renales específicas.
- Situaciones hereditarias poco frecuentes.
En muchos casos no produce síntomas y carece de relevancia clínica. Su interpretación depende, igual que ocurre con la hiperuricemia, del contexto general del paciente.
Cuándo acudir al médico
Si se tiene un ácido úrico anormal, conviene consultar con un profesional sanitario cuando:
- Aparece dolor intenso en una articulación.
- Existen ataques repetidos compatibles con gota.
- Se detectan niveles elevados de forma persistente.
- Hay antecedentes de cálculos renales.
- Existen enfermedades renales previas.
- La hiperuricemia se acompaña de otras alteraciones analíticas.
También es recomendable solicitar valoración médica antes de realizar cambios drásticos en la dieta o iniciar suplementos con supuestos efectos sobre el ácido úrico.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento médico. La hiperuricemia y la gota requieren una evaluación individualizada. Los resultados de una analítica deben interpretarse junto con la historia clínica, los síntomas y el resto de pruebas diagnósticas.


