El caqui, también conocido como persimón o palosanto, es una de las frutas más representativas del otoño e invierno. Destaca por su sabor dulce, color llamativo y versatilidad en la cocina. Además, cada vez es más valorado por su aporte nutricional y sus efectos positivos sobre la salud.
Los diez beneficios del caqui más relevantes
El consumo de caqui aporta múltiples beneficios para la salud. A continuación detallamos los principales:
- Mejora la digestión y alivia el estreñimiento. Su contenido en fibra dietética ayuda a regular el tránsito intestinal y a prevenir el estreñimiento.
- Tiene propiedades antioxidantes gracias a su contenido en vitamina C, carotenoides y polifenoles, compuestos que ayudan a combatir la acción de los radicales libres.
- Fomenta la salud cardiovascular. La composición nutricional del caqui es ideal para mantener la presión arterial.
- Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario. Tanto la vitamina C como los demás componentes antioxidantes presentes en el caqui ejercen un papel en la defensa contra infecciones.
- Facilita la absorción de hierro. La vitamina C del caqui aumenta la absorción de hierro cuando se consume junto con una fuente alimentaria de dicho mineral. Por ejemplo, comer un caqui de postre cuando se ha consumido carne o pescado (ricos en hierro “hemo”) favorece su absorción.
- Contribuye a mejorar la salud ósea por su contenido en vitamina A y betacarotenos.
- Aporta energía gracias a su contenido en azúcares naturalmente presentes en él.
- Favorece el control de la glucosa, pues la fibra de la fruta ayuda a ralentizar la absorción de azúcar y evitar picos exagerados de glucosa e insulina.
- Optimiza la salud ocular. Los carotenoides como el betacaroteno y la luteína son beneficiosos para la visión y la piel.
- Fomenta el equilibrio de la microbiota intestinal. La fibra de las frutas y vegetales actúa como alimento de las bacterias beneficiosas que se encuentran en el tracto digestivo, sobre todo en el intestino.
Valor nutricional del caqui
Como la mayoría de las frutas, el caqui tiene un elevado contenido de agua, es fuente de fibra y tiene un bajo aporte de grasas. Destaca por ser rico en vitamina C y provitamina A (carotenoides), esenciales para la piel, el sistema inmunitario y la salud de los huesos, así como en minerales como el potasio, el magnesio y el fósforo.
También cuenta con diferentes componentes antioxidantes como los carotenoides y los polifenoles, que protegen las células del daño oxidativo.
Contraindicaciones del caqui
Aunque el caqui es un alimento seguro para la mayoría de las personas, existen algunas situaciones en las que puede ser necesario moderar su consumo e incluso evitarlo.
El caqui verde o inmaduro puede resultar indigesto, en especial en personas sensibles. Por otro lado, no es una fruta recomendada en casos de intolerancia a la fructosa y al sorbitol, ya que contiene ambos compuestos de forma natural y puede provocar síntomas digestivos tales como hinchazón, gases, dolor abdominal o diarrea. Del mismo modo, el caqui no es apto para quienes sigan la dieta FODMAP, la cual se indica como estrategia temporal para aliviar síntomas de colon irritable o sobrecrecimiento bacteriano (SIBO).
En resumen, el caqui se considera una fruta nutritiva con beneficios que apoyan la salud digestiva, cardiovascular e inmunológica. Sus propiedades antioxidantes y su contenido en vitaminas y minerales lo convierten en una opción ideal como parte de una alimentación saludable. Sin embargo, y como ocurre con todos los alimentos, es importante considerar sus contraindicaciones y ajustar su consumo a las necesidades individuales.
El caqui puede consumirse solo o agregarse a ensaladas, batidos y postres saludables. Su sabor dulce y textura suave lo hacen una fruta versátil y deliciosa con muchas posibilidades de uso culinario.


