La L-carnitina es un compuesto natural presente en el organismo que ejerce un papel esencial en el metabolismo energético. Aunque es conocida popularmente por su supuesto beneficio para la quema de grasa y la mejora del rendimiento deportivo, sus funciones fisiológicas son mucho más amplias.
¿Qué es la L-carnitina y qué funciones desempeña?
La L-carnitina es una molécula derivada de los aminoácidos lisina y metionina. Se produce principalmente en el hígado y los riñones, en cambio, se almacena en tejidos como el músculo esquelético y el corazón. Su función principal es facilitar el transporte de ácidos grasos al interior de las células, donde se oxidan para generar energía. Este proceso permite, en gran parte, la utilización de las grasas como combustible.
El organismo puede sintetizar esta molécula de forma endógena, siempre que haya un adecuado aporte de nutrientes como la vitamina C, el hierro, la vitamina B6 y la niacina (vitamina B3).
¿Para qué sirve la L-carnitina?
Desde el punto de vista de la salud, la L-carnitina participa en:
- El metabolismo de las grasas
- La producción de energía a nivel celular
- El mantenimiento de la función muscular y cardíaca
- La salud mitocondrial
En algunas situaciones como el envejecimiento, el seguimiento de dietas muy restrictivas o deficiencias nutricionales, los niveles de L-carnitina pueden verse reducidos, lo que ha despertado interés en su uso como complemento alimentario.
Acetil L-carnitina: ¿para qué sirve?
La acetil L-carnitina (ALC) es una forma modificada de la L-carnitina que se caracteriza por tener mayor biodisponibilidad a nivel cerebral, ya que puede atravesar con más facilidad la barrera hematoencefálica. Suele estar presente en complementos destinados a:
- El apoyo de la función cognitiva y la memoria
- La reducción de la fatiga mental
- La salud cerebral
L-carnitina: cómo tomarla de forma adecuada
La dosis y el momento de consumo del complemento pueden variar dependiendo del objetivo. No obstante, las dosis más habituales suelen ser entre 500 y 2000 mg al día. En el ámbito deportivo se usa mayoritariamente en forma de L-carnitina L-tartrato, mientras que para el apoyo cognitivo, la más utilizada es la ALC.
Cabe recordar que la suplementación siempre debe valorarse de forma individual y bajo la supervisión del médico. Además, no debe sustituir una alimentación equilibrada.
Alimentos con L-carnitina
Los alimentos que contienen mayor cantidad de L-carnitina son de origen animal, entre los más relevantes destacan:
- Carne roja, como la carne de res y cordero
- Pescados, como el salmón
- Aves, como el pollo
- Productos lácteos, como leche y queso
¿Es necesaria la suplementación con L-carnitina?
En personas sanas y que siguen una alimentación saludable, la suplementación con L-carnitina no suele estar indicada. En cambio, sí que resulta útil para el tratamiento de deficiencias primarias o secundarias de carnitina, las cuales pueden ser hereditarias o adquiridas (como ocurre en algunos pacientes con insuficiencia renal crónica sometidos a diálisis).
En el ámbito deportivo, la L-carnitina se ha popularizado como suplemento para mejorar el rendimiento físico, favorecer la recuperación muscular o promover la pérdida de grasa corporal. Sin embargo, la evidencia científica disponible resulta inconsistente en estos efectos en personas sanas, especialmente en lo que respecta a su eficacia como “quemagrasas”. Aunque es cierto que participa en el metabolismo de los lípidos, su consumo aislado no se traduce en una reducción de la grasa corporal.


