Si te has hecho una analítica de sangre rutinaria, es muy probable que entre los resultados aparezcan dos siglas seguidas de un número: GOT y GPT. Son dos enzimas hepáticas que el médico revisa para evaluar cómo está funcionando el hígado, y que en muchas ocasiones generan dudas cuando el valor sale ligeramente por encima del rango de referencia. Te explicamos qué miden, qué se considera normal y qué puede estar detrás de una elevación.


