En la práctica clínica actual, el estreñimiento crónico funcional es una de las consultas digestivas más frecuentes. Es común el manejo farmacológico, pero la investigación reciente se está centrando cada vez más en un laxante natural que promueve la evacuación, modula la microbiota intestinal y mejora la barrera mucosa sin los efectos adversos de los laxantes.
Estreñimiento: mecanismos de acción
Para poder recomendar alimentos que combatan el estreñimiento, es crucial distinguir los distintos agentes naturales por su bioactividad.
- Agentes formadores de masa (fibra): La ingesta de fibra es casi imprescindible si se quiere alcanzar la combinación que desencadene un laxante natural. Para la ingesta de fibra, se recomienda hacer una lectura consciente de las etiquetas, para identificar productos con un alto valor diario (% VD) en fibra. Para mejorar el tránsito intestinal se recomienda el psyllium, una fibra dietética natural extraída de la cáscara de la semilla de la planta Plantago ovata. Esta fibra es conocida por su alta capacidad para absorber el agua y formar un gel, lo que regula el tránsito intestinal y alivia tanto el estreñimiento como la diarrea.
- Laxante osmótico natural: el magnesio actúa atrayendo agua al intestino por gradiente osmótico, lo que suaviza las heces y facilita el tránsito. También interviene en la síntesis de neurotransmisores como el GABA y la serotonina, regulando el estrés, que es un factor coadyuvante en trastornos digestivos. Además, el magnesio es esencial para la contracción muscular y la regulación del sistema nerviosa. Un buen aliado pueden ser las ciruelas pasas (prunus domestica), que cuentan con un alto contenido en sorbitol y compuestos fenólicos que actúan de forma sinérgica para aumentar la frecuencia de las disposiciones.
El papel de la microbiota como laxante natural
Las últimas investigaciones destacan que ciertos laxantes naturales actúan como prebióticos, fermentándose en el colon y produciendo Ácidos Grasos de Cadena Corta (SCFA) como el butirato.
En pacientes con estreñimiento crónico se ha observado una disbiosis característica, una reducción de géneros como Bifidobacterium y Lactobacillus, y un aumento de bacterias metanogénicas (como Methanobrevibacter smithii), las cuales ralentizan el tránsito intestinal.
Según el consenso de la ISAPP (International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics), los postbióticos son una “preparación de microorganismos inanimados y/o sus componentes que confieren un beneficio para la salud del huésped”.
En el contexto del tránsito intestinal, los postbióticos más relevantes son los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC): acetato, propionato y, fundamentalmente, el butirato.
La relación entre la microbiota y el hígado es directa a través de la vena porta. Un déficit de postbióticos debilita las “uniones estrechas” (tight junctions) del intestino, permitiendo la traslocación de lipopolisacáridos (LPS), lo que puede generar un proceso fisiopatológico clave en el desarrollo de enfermedades metabólicas e inflamatorias.
Fibra, magnesio y microbiota, la tríada terapéutica
Para que la producción de postbióticos sea óptima, se requiere una tríada terapéutica:
- Prebióticos: fibras solubles (Psyllium, inulina) que sirven de sustrato.
- Cofactores minerales: el magnesio es esencial, ya que interviene en más de 300 reacciones bioquímicas, incluyendo el metabolismo energético celular necesario para que los colonocitos (células del colon) procesen los postbióticos y mantengan el tono muscular del intestino.
- Microbiota competente: capaz de realizar la fermentación sacarolítica.
El uso de postbióticos (ya sea mediante suplementación directa o la promoción de la fermentación endógena con prebióticos) es clave para una correcta motilidad intestinal. Al contrario de los laxantes convencionales, no generan dependencia ni altera el equilibrio electrolítico, sino que rehabilita la función fisiológica del colon.
La combinación de fibras solubles, agentes osmóticos como el magnesio y el soporte prebiótico ofrece una solución sostenible que trata la causa raíz del estreñimiento sin generar dependencia, lo que constituye un laxante natural y seguro.


