Un cortisol elevado de forma sostenida nos puede hacer sentir cansados, con mal humor y dificultad para concentrarse, entre muchos otros síntomas. Una vez tenemos clara la causa, ¿cómo bajar el cortisol? Es posible ayudar a regularlo mediante cambios sostenidos en el sueño, la alimentación, la actividad física y la gestión del estrés. Sin embargo, no existe una solución rápida ni un “detox de cortisol” respaldado por la ciencia.
El cortisol es una hormona esencial para la vida y su regulación depende de múltiples factores. Si el estrés es persistente o existen alteraciones hormonales, la mejor estrategia consiste en actuar sobre los hábitos que influyen en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (eje HHA).


