La bronquiolitis es una infección respiratoria que afecta principalmente a bebés menores de dos años, especialmente durante los meses de otoño e invierno. La causa más frecuente es el virus respiratorio sincitial (VRS), un virus muy común que inflama los bronquiolos, las pequeñas vías respiratorias de los pulmones.
Aunque la mayoría de los casos evolucionan favorablemente, algunos lactantes pueden desarrollar dificultad respiratoria y requerir atención médica. Conocer los síntomas, las señales de alarma y las medidas de prevención es fundamental para actuar a tiempo.
Qué es la bronquiolitis
La bronquiolitis es una infección aguda de las vías respiratorias inferiores que provoca inflamación y acumulación de moco en los bronquiolos, dificultando el paso del aire.
La bronquiolitis es una de las principales causas de consulta pediátrica y hospitalización en lactantes durante la temporada de virus respiratorios. La mayoría de los casos afectan a bebés menores de un año y son los menores de seis meses quienes presentan un mayor riesgo de complicaciones.
La bronquiolitis suele estar causada por el virus respiratorio sincitial (VRS), un virus muy contagioso que circula especialmente durante la temporada de otoño e invierno.
Por qué la causa el virus respiratorio sincitial
El virus respiratorio sincitial (VRS) es responsable de la mayoría de los casos de bronquiolitis. Es un virus muy contagioso que circula especialmente durante la temporada de otoño e invierno.
La transmisión se produce a través de gotículas respiratorias, contacto directo con personas infectadas, superficies contaminadas o manos contaminadas que posteriormente entran en contacto con la nariz, la boca o los ojos.
La mayoría de los niños entran en contacto con el VRS antes de los dos años. En muchos casos provoca un cuadro similar a un resfriado, pero en los lactantes más pequeños puede afectar a las vías respiratorias inferiores y desencadenar bronquiolitis.
Los bebés prematuros, los lactantes menores de tres meses, los niños con cardiopatías congénitas y aquellos con enfermedades pulmonares crónicas o inmunodeficiencias presentan un mayor riesgo de desarrollar formas graves de infección por virus respiratorio sincitial (VRS).
Síntomas de la bronquiolitis
Los síntomas de la bronquiolitis suelen aparecer de forma progresiva y, al principio, pueden confundirse con los de un resfriado común. Durante los primeros días es habitual observar en bebés y niños menores de dos años congestión nasal, mucosidad, tos leve, fiebre baja o febrícula y disminución del apetito.
Conforme la infección progresa, se entra en la fase respiratoria. En este momento pueden aparecer tos más intensa, respiración rápida, sibilancias (pitidos al respirar), dificultad respiratoria, mayor esfuerzo para respirar y menor tolerancia a las tomas. En los bebés más pequeños también puede aparecer irritabilidad o, por el contrario, una somnolencia excesiva.
¿Cómo saber si mi bebé tiene bronquiolitis?
Aunque el diagnóstico debe realizarlo un profesional sanitario, existen algunas señales que pueden hacer sospechar de bronquiolitis:
- Comenzó con síntomas de resfriado.
- Aparece tos persistente.
- Respira más rápido de lo habitual.
- Se escuchan silbidos o pitidos al respirar.
- Come menos o rechaza las tomas.
- Parece cansarse al respirar.
Ante la duda, especialmente en menores de seis meses, se recomienda consultar con el pediatra.
Señales de alarma que exigen ir a urgencias
Existen señales de alarma ante las que los padres deben reaccionar rápidamente y acudir a urgencias. Las más habituales son:
- Respiración muy rápida o dificultosa.
- Hundimiento de las costillas al respirar (tiraje).
- Pausas respiratorias o apneas.
- Color azulado en labios o uñas.
- Rechazo casi completo de las tomas.
- Signos de deshidratación.
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertarlo.
Estas señales pueden indicar que la oxigenación está comprometida y requieren valoración médica inmediata.
¿La bronquiolitis se contagia?
La bronquiolitis es una enfermedad altamente contagiosa porque el virus respiratorio sincitial se transmite con facilidad entre personas.
Un bebé puede contagiarse al:
- Estar en contacto cercano con personas resfriadas.
- Compartir objetos contaminados.
- Tocar superficies con secreciones respiratorias.
Por este motivo, durante la temporada epidémica se recomienda extremar las medidas de higiene, especialmente en recién nacidos y lactantes pequeños.
Evolución de la bronquiolitis
La evolución suele seguir un patrón relativamente predecible:
- Días 1-3: síntomas de resfriado.
- Días 3-5: empeoramiento respiratorio.
- Días 5-7: pico de máxima intensidad.
- Semana 2: mejoría progresiva.
¿Cuánto dura la bronquiolitis?
La mayoría de los bebés mejoran en una o dos semanas, aunque la duración puede variar según la edad y la gravedad del cuadro.
¿Cuánto dura la tos de la bronquiolitis?
La tos suele ser el síntoma más persistente. En algunos niños puede prolongarse entre dos y cuatro semanas después de haber superado la fase aguda de la infección.
Esta situación suele formar parte de la evolución normal siempre que el niño continúe mejorando y no aparezcan señales de alarma.
Tratamiento y cuidados en casa
Una vez diagnosticada la bronquiolitis, existen algunos cuidados que pueden realizarse en casa para favorecer la recuperación del bebé. Actualmente no existe un medicamento específico que cure la enfermedad. El tratamiento se basa principalmente en medidas de soporte. Las recomendaciones más habituales incluyen:
- Mantener una buena hidratación: ofrecer tomas frecuentes, aunque sean menos abundantes de lo habitual.
- Lavados nasales: la limpieza de las fosas nasales con suero fisiológico puede ayudar a mejorar la respiración y facilitar la alimentación.
- Controlar la fiebre: cuando exista fiebre, el pediatra puede recomendar la medicación adecuada según la edad y el peso del bebé.
- Evitar el humo del tabaco: la exposición al humo empeora la irritación respiratoria y aumenta el riesgo de complicaciones.
- Vigilar la respiración: es importante observar la frecuencia respiratoria, la capacidad para alimentarse y el estado general del bebé.
- Tratamientos que generalmente no se recomiendan: los antibióticos no funcionan frente a los virus, los jarabes para la tos suelen estar desaconsejados en lactantes y los broncodilatadores no resultan útiles de forma rutinaria en todos los casos.
Diferencia entre bronquitis y bronquiolitis
Es habitual confundir ambos términos, pero no son lo mismo.
| Aspecto | Bronquiolitis | Bronquitis |
|---|---|---|
| Edad más frecuente | Afecta principalmente a bebés y lactantes. | Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente en niños mayores y adultos. |
| Zona afectada | Inflama los bronquiolos (las vías respiratorias más pequeñas). | Afecta a los bronquios de mayor tamaño. |
| Causa habitual | Suele estar causada por el virus respiratorio sincitial (VRS). | Puede estar causada por distintos virus o irritantes respiratorios. |
| Síntomas característicos | Dificultad respiratoria, sibilancias y aumento del esfuerzo respiratorio. | Tos y producción de mucosidad. |
| Grupo de edad predominante | Predomina en menores de dos años. | Es más frecuente en niños mayores y adultos. |
Prevención y vacuna con nirsevimab
La gran novedad de las últimas temporadas ha sido la incorporación de estrategias preventivas frente al virus respiratorio sincitial (VRS), entre las que destaca el uso de nirsevimab.
Qué es nirsevimab
Nirsevimab, comercializado como Beyfortus, es un anticuerpo monoclonal diseñado para proteger frente al VRS. No se trata de una vacuna tradicional, sino de una inmunización preventiva que proporciona anticuerpos listos para actuar frente al virus.
¿Cuándo se pone la vacuna de la bronquiolitis?
La administración suele realizarse al inicio de la temporada de circulación del VRS o durante los primeros meses de vida, siguiendo las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias de cada comunidad autónoma.
¿A quién se recomienda?
Actualmente se administra a:
- Recién nacidos.
- Lactantes menores de seis meses durante la temporada del VRS.
- Algunos grupos de riesgo definidos por los programas sanitarios.
La incorporación de nirsevimab ha supuesto una reducción importante de los casos graves y de las hospitalizaciones por bronquiolitis.
Bronquiolitis en adultos
Aunque suele considerarse una enfermedad infantil, existen formas de bronquiolitis que pueden aparecer en adultos.
Sin embargo, cuando una persona adulta contrae una infección por virus respiratorio sincitial, los síntomas suelen parecerse más a los de un resfriado o una infección respiratoria común que a la bronquiolitis clásica observada en lactantes.
Las formas graves son mucho menos frecuentes, aunque pueden aparecer en personas mayores, pacientes con inmunodepresión o personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Bronquiolitis en bebés
La bronquiolitis es una infección respiratoria muy frecuente en bebés, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Aunque la mayoría de los casos evolucionan favorablemente, es fundamental reconocer los síntomas y, sobre todo, las señales de alarma relacionadas con la dificultad respiratoria.
La llegada de nuevas estrategias de prevención mediante nirsevimab (Beyfortus) ha supuesto un importante avance frente al virus respiratorio sincitial, principal causante de la enfermedad.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni las recomendaciones de un profesional sanitario. Ante cualquier signo de dificultad respiratoria, tiraje, rechazo de las tomas, coloración azulada de labios o pausas respiratorias en un lactante, debe buscarse atención sanitaria inmediata.


