Aunque la evidencia general sugiere que la sustitución enfermera-médico (NPS) suele producir resultados similares, en algunos casos específicos incluso se ha registrado una ligera mejora de los resultados.
El personal de enfermería es especialmente efectivo cuando se enfoca en el tratamiento de enfermedades crónicas. En concreto, se ha observado una mejora en distintas capacidades clínicas y funcionales.


