Deja de maltratar el cabello con exposiciones constantes de calor con planchas o secadores y opta por un cuidado más saludable y que mejorará la fibra capilar a largo plazo. Se trata de la taninoplastia, un sistema de alisado y control del encrespamiento basado en los taninos, polifenoles de origen vegetal.
Los polifenoles son compuestos antioxidantes naturales presentes en las plantas (frutas, verduras, té, cacao, vino) que protegen contra el daño celular y el estrés oxidativo al actuar como una barrera protectora en estos vegetales.
En el alisado con taninos se utilizan sus propiedades astringentes y antioxidantes, que consiguen mejorar la salud general del cabello y, al igual que en las plantas, funcionan como un aglutinante molecular.
Evitar el formol en el alisado
La ventaja de este tratamiento es que no contiene formaldehído o formol (o metanal, HCHO), un compuesto químico orgánico altamente volátil e inflamable que desprenden algunos productos de alisado. En el cabello, la función del formol es modificar y fijar la estructura de la queratina para que el pelo permanezca liso a pesar de la humedad o los lavados.
Debido a que el formaldehído ha sido clasificado como carcinógeno humano por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), la mayoría de los países ha limitado su uso en cosméticos a concentraciones bajísimas (máximo un 0,2 % como conservante, no como agente alisador).
Sin embargo, muchos tratamientos actuales dicen ser formaldehyde free (“libres de formol”), pero contienen ingredientes que, al contacto con el calor de la plancha, liberan formaldehído. Algunos de estos son:
- Metilenglicol
- Ácido glioxílico (en ciertas formulaciones)
- Aldehído glutárico
Con la taninoplastia, el resultado es distinto al de otros tratamientos más agresivos: mediante una reestructuración orgánica se logra un resultado de alisado natural flexible.
¿Cómo funciona la taninoplastia?
Se puede realizar una taninoplastia tanto en un lugar especializado —un salón de belleza o peluquería— como en casa si se sabe proceder de forma adecuada. En cualquier caso se deben seguir una serie de pasos:
- Apertura de la cutícula y penetración. El proceso comienza con un champú de pH alcalino que abre ligeramente las escamas de la cutícula (la capa externa del cabello). Esto permite que el ácido tánico penetre hasta el córtex, que es el corazón de la fibra capilar, donde se encuentra la estructura de la queratina.
- La formación de la red macromolecular. Una vez dentro del córtex, el tanino no rompe los puentes disulfuro (los enlaces que dan forma al pelo), como sí hace un alisado químico convencional. En su lugar, el tanino se une a las proteínas del cabello mediante puentes de hidrógeno. Al ser una molécula con gran capacidad de unión, rellena los huecos de la fibra capilar, aumentando la densidad y la resistencia del cabello.
- Activación térmica. El ácido tánico es termosensible. Cuando se aplica calor intenso con una plancha profesional (entre 200 y 230 °C según el tipo de pelo), se produce una reacción de polimerización: las moléculas de tanino se “fusionan” con la queratina natural del cabello. Además, se forma una nueva red protectora que deja la fibra alineada y lisa, pero manteniendo la flexibilidad y el movimiento.
Cuidados para mantener la taninoplastia
Una vez realizada la taninoplastia, es importante llevar un cuidado adecuado del cabello para mantener sus beneficios. Si se realiza un tratamiento cuidado, la taninoplastia durará más tiempo (entre tres y seis meses). Te resumimos el mantenimiento necesario:
- Fase crítica. Las primeras 48 a 72 horas son claves para mantener los efectos de la taninoplastia. Es importante no lavar el cabello en ese período para que los taninos se asienten completamente en la fibra capilar. Para evitar marcas, se recomienda no utilizar gomas, pinzas o diademas durante los tres primeros días del tratamiento. También es adecuado usar una funda de almohada de seda o satén para evitar la fricción y el encrespamiento prematuro.
- Mantenimiento diario. Este es el punto más importante. Los sulfatos y la sal común abren la cutícula y arrastran el tratamiento rápidamente. Busca productos específicos para el mantenimiento de alisados orgánicos y usa agua tibia para no abrir la cutícula. Una vez por semana, utiliza una mascarilla con pH ácido (entre 3.5 y 4.5). Esto ayuda a mantener la cutícula cerrada y el cabello permeable pero protegido.
- Consejos. Si vas a la piscina o al mar, moja el cabello con agua dulce previamente y aplica un aceite protector. El cloro es el enemigo número uno de la duración del alisado. Tras la taninoplastia se recomienda esperar al menos 15 días para aplicar color.
Alisado respetuoso con tu salud
La taninoplastia te asegura mantener tu salud capilar y un resultado natural, a la vez que te permite controlar el encrespamiento, hidratación, reparación y un alisado a largo plazo. Se trata de una opción responsable para cuidar de ti y tu cabello sin sacrificar ni estilo ni comodidad.


