¿Estrés, ansiedad o síndrome de burnout?
A menudo, se utilizan los conceptos de ansiedad laboral y estrés laboral como sinónimos del síndrome burnout. Sin embargo, aunque están muy relacionados, existen grandes diferencias entre ellos.
- Estrés laboral: es una respuesta ante las presiones laborales, como el exceso de trabajo. Va acompañado de reacciones físicas y emocionales, y puede convertirse en crónico cuando se prolonga en el tiempo.
- Ansiedad laboral: es una respuesta física y emocional intensa al estrés. Genera preocupación excesiva, nerviosismo y tensión, además de síntomas físicos y psíquicos como la fatiga, la irritabilidad e insomnio.
Definición del síndrome de burnout
La OMS define este agotamiento extremo como una respuesta al estrés laboral crónico prolongado que no se ha manejado de manera efectiva. No se considera una condición médica, sino un síndrome que se produce dentro del contexto laboral y se caracteriza por tres dimensiones:
- Cansancio emocional o falta de energía: puede generar malestares físicos o mentales debido a la fatiga y exigencias.
- Reducción de la productividad profesional: produce una tendencia a sentirse insatisfecho con los resultados y una sensación de ineficacia en el trabajo.
- Baja realización profesional y despersonalización: se construye una actitud negativa, distante o indiferente hacia el trabajo y hacia uno mismo.
El síndrome de burnout no aparece necesariamente en un entorno laboral estresante, sino en un puesto de trabajo que frena las capacidades de desarrollo y crecimiento profesional.
¿Cómo afecta el estrés al cuerpo? Síntomas
Cuando te acercas al límite del desgaste profesional, aparecen síntomas muy reconocibles, tanto físicos como psicológicos.
En el cuerpo, el estrés laboral crónico puede manifestarse como:
- Jaquecas
- Gastritis
- Taquicardias, sudoración y tics nerviosos
- Sobrepeso
- Pérdida del cabello y deficiencia del sistema inmunológico
- Bruxismo (presión de dientes y mandíbula)
- Insomnio
- Menstruación irregular
Malestar psicológico:
- Dificultad para la concentración
- Falta de capacidad para tomar decisiones
- Disminución de la memoria.
- Inquietud y preocupaciones en exceso
- Disminución de la autoestima
¿Por qué aparece el agotamiento laboral?
Las profesiones con mayor riesgo de desgaste son las del sector de servicios. Profesionales sanitarios, docentes y trabajadores sociales forman parte de esta categoría. Trabajan constantemente con personas y acumulan una gran carga emocional, además de estar expuestos a una presión constante. Sin embargo, en cualquier profesión puede darse el síndrome de burnout.
El principal causante del agotamiento es la sobrecarga del trabajo, aunque también influye el ambiente laboral y la estructura de la empresa.
También existen otras condiciones variables, como la personalidad. Por ejemplo, es más vulnerable una persona idealista, perfeccionista, exigente y con baja autoestima, que aquella con mayor resiliencia y capacidad para gestionar el estrés y las emociones.
Sufro del síndrome de burnout. ¿Qué puedo hacer?
Si has llegado al límite del estrés laboral, es necesario recurrir a un profesional de la salud, que evaluará tu caso y determinará qué terapia será la más efectiva o si es necesario recurrir a la baja laboral.
En algunos casos, es complicado cambiar la situación que genera este desgaste, pues cambiar de trabajo no siempre es una opción. Sin embargo, existen herramientas que pueden ayudarte a lidiar con el estrés:
- Realizar deporte.
- Practicar journaling.
- Realizar ejercicios relajantes, como yoga o mindfulness.
- Buscar pasatiempos que disfrutes.
- Buscar apoyo en tu círculo de confianza.
- Cuidar la dieta y la calidad del sueño.
La recuperación del síndrome de burnout no es lineal, ya que depende de varios factores. Para que estas prácticas sean efectivas, hay que aprender a poner límites dentro del entorno laboral. Y recuerda: sentir agotamiento es un recordatorio de tu cuerpo de que algo tiene que cambiar.


