Las personas mayores que ejercen de cuidadores de los nietos tienen una mejor capacidad cognitiva y esto impide un mayor deterioro mental; así lo apunta un estudio norteamericano publicado en la revista Psychology and Aging. El informe se ha llevado a cabo con los datos del Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento para comparar el desempeño intelectual entre quienes ejercen este rol y quienes no.
En concreto, se han examinado los datos de 2.887 abuelos y abuelas con una edad media de 67 años. Les hicieron una encuesta y varias pruebas cognitivas entre 2017 y 2022.
Los resultados del informe señalan que las abuelas cuidadoras experimentan una reducción más lenta en su memoria y fluidez verbal en comparación con otros grupos. Un hallazgo relevante del estudio es que el tipo y la variedad de actividades realizadas con los niños, como ayudar con las tareas o jugar, son más determinantes para la salud cerebral que la cantidad de horas dedicadas al cuidado.
En general, participar en tareas diversas y estimulantes parece ofrecer una protección significativa durante la vejez. Sin embargo, estos beneficios varían según el género, mostrando efectos más conscientes y positivos en las mujeres que en los hombres, debido a la diferencia de tareas que realizan.
La teoría evolutiva de la abuela
Las nuevas conclusiones de este estudio refuerzan una teoría evolutiva que lleva años estudiándose: la teoría de la evolución de la abuela (o hipótesis de la abuela). Esta teoría de la evolución sugiere que los seres humanos fueron seleccionados no solo para vivir décadas después de dejar de reproducirse, sino para mantenerse físicamente activos y cognitivamente capaces durante esos años postreproductivos.
Según esta hipótesis, las abuelas aumentan el éxito reproductivo de su linaje al proporcionar excedentes de alimentos y cuidados a sus hijos y nietos. La hipótesis de la abuela postula que una vida postreproductiva larga es tanto una causa como un efecto de mantenerse activo.
Con este nuevo hallazgo, se refuerza la idea de que la evolución favoreció la persistencia de habilidades mentales en las mujeres mayores para que pudieran cumplir este rol vital de provisión y coordinación.
El rol de coordinadora frente al apoyo
El estudio menciona que las abuelas suelen asumir un papel de coordinadoras centrales del cuidado, involucrándose más en el bienestar emocional y la logística diaria, mientras que los abuelos a menudo desempeñan un papel de apoyo más periférico o en compañía de su pareja.
La mayor demanda cognitiva que implica este rol central de coordinación actuaría como el estímulo necesario para frenar el deterioro mental, algo que los abuelos, en roles menos centrales, no experimentarían de la misma forma.
Uno de los grandes provocadores de esta mayor agilidad mental es la variedad de tareas realizadas (como el ocio activo, ayudar con los deberes y preparar comidas), lo que los autores del estudio llaman “entrenamiento cruzado” mental.
Desde una perspectiva evolutiva, las abuelas ancestrales no solo cuidaban niños, sino que también recolectaban alimentos, procesaban comida y transmitían habilidades complejas.
Esta multitarea compleja histórica habría seleccionado cerebros capaces de mantenerse ágiles a través de la estimulación diversa, validando el hallazgo de que participar en una amplia gama de actividades es un factor protector contra el envejecimiento cerebral.
En concreto, las abuelas realizan trabajos como:
- Coordinación y gestión: Las abuelas suelen actuar como las coordinadoras principales del cuidado de los nietos, asumiendo la responsabilidad de la logística y el bienestar general.
- Cuidado físico y emocional: Su labor va más allá del juego; están más involucradas en el cuidado físico y emocional diario.
- Autonomía en el cuidado: Las abuelas tienen una mayor tendencia a proporcionar cuidados de manera independiente, sin necesidad de la presencia de otro adulto.
- Impacto cognitivo: Este papel de “coordinadora” implica una mayor demanda cognitiva, lo que podría explicar por qué solo ellas muestran un declive cognitivo más lento a largo plazo.
Por el contrario, los abuelos suelen desempeñar un rol periférico que implica:
- Apoyo y compañía: Los abuelos a menudo desempeñan un papel de apoyo, realizando las tareas de cuidado con mayor frecuencia en presencia de su cónyuge en lugar de hacerlo solos.
- Enfoque en el ocio: Su interacción suele estar más centrada en actividades recreativas y de ocio con los nietos.
- Voluntariedad y opción de retiro: Se describe como un rol en el que el abuelo puede “optar por no participar” con más facilidad que la abuela, quien suele sentir una mayor obligación social o familiar.
- Menor estímulo protector: Al ser un rol menos central y a veces percibido como más demandante por la falta de familiaridad con las tareas, el nivel de estimulación cognitiva puede ser menor, lo que limitaría el efecto protector contra el deterioro mental.
Un rol activo en la vejez para la salud mental
El cuidado de los nietos y mantenerse activo tiene un impacto profundamente positivo en la salud mental de los adultos mayores, actuando como factores protectores contra el deterioro cognitivo y trastornos como la depresión.
Mantenerse vinculado socialmente a través de los nietos y otras actividades es un antídoto contra problemas graves de salud mental.
- Prevención de la depresión y soledad: la soledad no deseada es un factor de riesgo crítico para la depresión, la ansiedad y el suicidio en personas mayores. La conexión social derivada del cuidado de los nietos proporciona un sentido de propósito y generatividad (cuidar a las nuevas generaciones) que mejora la satisfacción con la vida.
- Teoría del enriquecimiento de roles: tener múltiples roles (ser abuelo, pareja, voluntario) ofrece más oportunidades para intercambios sociales significativos, lo que potencia el bienestar emocional.
El peligro de la sobrecarga
A pesar de que cuidar de los nietos es una estimulación positiva para los abuelos, se corre el riesgo de caer en la sobrecarga. Para que los beneficios sean reales, el cuidado y la actividad deben darse bajo ciertas condiciones:
- Evitar la sobrecarga: si el cuidado de los nietos se vuelve una responsabilidad abrumadora o forzada (estrés del cuidador), puede tener el efecto contrario, provocando ansiedad, frustración e incluso depresión.
- Voluntariedad: el cuidado elegido voluntariamente genera emociones más positivas que aquel realizado por obligación social, el cual puede llevar a sentimientos de pérdida de autonomía.
- Autocuidado: mantener una dieta saludable, realizar ejercicio físico constante y asegurar un buen descanso son pilares fundamentales que permiten al adulto mayor seguir siendo funcional y disfrutar de sus roles familiares.
La estimulación cognitiva diversa entre los adultos mayores es clave para mantener un buen estado de salud. Si quieres saber qué tipo de ejercicios son los más recomendables y beneficiosos para las personas mayores, lee nuestro siguiente artículo.


